Primeros versos propios

Rozando sus alas

En medio de risas y temas banales,
de cartas impares, de vino, ceniza;
llegaste de prisa y durante un instante
no pude explicarme qué fue de mi vida,
que no conocía la cara de un ángel

Y no fue besarte lo que hoy me lastima,
y no fue tocarte lo que hoy me hace odiarte;
sino que esa noche duró sólo un día,
de besos, de vino, de cartas impares,
de ceniza y sueños que hoy se hacen carne

Ángel o demonio;
princesas y bestias
se unen la noche
que corto mis venas,
rozando sus alas
que fueron cadenas

Hoy sueño tu cuerpo, secreto y distante,
soy bestia jadeante directo a la hoguera
me arrastro en el suelo e intento escucharte,
no hay nadie que aguante, chalecos de fuerza
inútiles brazos, estallo en mil partes

1 comentarios:

Sebastián dijo...

Atorrante! necesitabas tantos comentarois para seguir escribiendo, aca voy yo entonces jaja.Está bueno el blog, segui asi chabon. Un abrazo